"Pantera", el narco colombiano que cayó por tener 3 novias

06.12.2013 16:34

La Dirección de Inteligencia de la Policía
(DIPOL) lo descubrió en su casa de
madera, oculta entre árboles y
plantaciones de coca, en las afueras del
municipio antioqueño de Arboletes.
"Pantera" no salía de su sorpresa, ya
que estaba convencido de que nadie
conocía su escondite.
El pasado 5 de julio se había escapado de
la cárcel durante un traslado con la
ayuda de un grupo comando de Los
Urabeños, la organización paramilitar
criminal más poderosa del país. Fue un
operativo espectacular, con más de 20
hombres armados con rifles
automáticos , según cuenta El Tiempo.
De todos modos, producto del tiroteo
que se produjo durante el escape, Galvis
recibió varios disparos en un brazo y
fuertes heridas en el estómago,
provocadas por las esquirlas de una
granada .
"Desde ese día, la unidad de la DIPOL que
lo había capturado el primero de mayo del
2011 en Puerto Claver (El Bagre) , retomó
el caso y se puso a la tarea de
recapturarlo. Lo conocíamos bien por sus
gustos por el dinero, la buena comida y
las mujeres ", asegura un oficial de
Inteligencia citado por el periódico
colombiano.
El comando especial de Los Urabeños lo
trasladó inmediatamente hasta un
escondite ubicado en una zona rural de
escaso control estatal. Allí debió ser
atendido de sus lesiones , lo que lo
obligó a llamar a una enfermera.
El dato llegó a oídos de la DIPOL, que se
avocó a seguir la pista. Agentes secretos
se infiltraron en hospitales de la región en
busca de la elegida para atender a
Pantera.
A fines de octubre, finalmente lograron dar
con ella, y se enteraron de que había
iniciado tratativas para realizarle una
operación en su brazo herido. Para
concretar la operación en condiciones
óptimas, la organización terrorista lo
trasladó hacia su escondite final, en
Arboletes.
En ese momento, entraron a escena "las
novias". Con la información disponible, la
DIPOL no podía aún confirmar que quien se
encontraba en el lugar era efectivamente
Galvis.
Pero la aparición de distintas mujeres
con las que "Pantera" ya había salido en el
pasado fue fundamental. Con el correr de
las semanas, tres de ellas empezaron a
visitarlo, se quedaban varias horas con él
y se paseaban por la casa a los besos y
abrazos.
Un simple cotejo de sus caras con las
imágenes que tenían en los archivos de las
mujeres vinculadas a Galvis bastó para
tener la confirmación que faltaba.
"Las tres fueron clave para su captura.
Lo curioso es que las recibía a cada una
cada semana, pero no permitía que se
quedaran con él", contó el agente.