Michoacán podría convertirse en el “cementerio de la promesa de EPN" de reducir la violencia

27.07.2013 04:32

Michoacán, un estado productor de
aguacate y de oleadas de migrantes en
el occidente de México, está siendo una
espina tan molesta para el presidente
Enrique Peña Nieto como lo fue para su
antecesor Felipe Calderón.
Tras un fabuloso triunfo por la
captura del líder del cártel de los
Zetas Miguel Ángel Treviño Morales,
Peña Nieto casi inmediatamente se vio
sumergido de nuevo esta semana en
la sangrienta realidad de la guerra
de las drogas en México cuando
hombres armados que presuntamente
trabajan para el grupo narcotraficante
Caballeros Templarios realizaron el
martes una serie de emboscadas
coordinadas contra caravanas de la
Policía Federal.
Los ataques continuaron hasta casi la
medianoche del martes, e hirieron al
menos a cinco agentes federales. La
cifra de muertes por los
enfrentamientos del martes era de
20 delincuentes y cuatro policías
federales. Aproximadamente 15
personas resultaron heridas en las
emboscadas, en las cuales hombres
armados secuestraron camiones y
autobuses para bloquear carreteras.
Peña Nieto envió hace dos meses al
área miles de soldados y policías
federales para buscar recuperar el
control del estado de manos del
cártel de los Caballeros Templarios ,
justo como su predecesor desplegó
periódicamente fuerzas armadas en
Michoacán, que es el estado natal de
Calderón. Aunque los residentes en un
principio aplaudieron el envío de tropas
más reciente y algunos grupos de
autodefensa aceptaron hace poco
entregar sus armas, la calma duró poco.
Las raíces profundas del cártel
y su probada capacidad de
violencia podrían convertir a
Michoacán en el cementerio de
la promesa de Peña Nieto de
reducir la violencia por el
control del mercado de las
drogas.
"Ellos están retando al Estado mexicano
en igualdad de condiciones", dijo
Edgardo Buscaglia , un erudito de la
Universidad de Columbia quien estudia
el crimen organizado en Latinoamérica,
señalando que en muchas zonas de
Michoacán los Caballeros Templarios
son la ley de facto . "Se tienen vacíos
en México que no están cubiertos por
ningún marco institucional... y los
cárteles se están moviendo para
capturar partes del estado".
El gobierno de Peña Nieto no ha
presentado una estrategia diferente
a la de Calderón para una batalla
sangrienta, de varias partes
involucradas que enfrenta a los pseudo
religiosos Caballeros Templarios con la
policía, grupos de autodefensa y su
adversario cártel Nueva Generación, del
estado de Jalisco. Nueva Generación,
que según las autoridades está aliado
con algunos grupos de autodefensa,
está buscando tomar Michoacán
presentándose como una organización
interesada sólo en traficar droga y
criticando a los Caballeros Templarios
por sus secuestros y extorsiones a la
gente común.
Grupos de autodefensa cansados del
crimen están contraatacando con lo
que denominan "policía
comunitaria". El surgimiento de tales
grupos ha sido un factor en el nuevo
estallido de la violencia.
"Están emboscando los policías
federales y los comunitarios", dijo
Misael González, un líder del grupo de
autodefensa en el poblado de
Coalcomán, del cual un miembro murió
a inicios de esta semana en
enfrentamientos con los Caballeros
Templarios. "Están desesperados y están
rodeados", agregó.
En el enfrentamiento más reciente,
decenas de hombres armados y
enmascarados tomaron la comandancia
de la policía en la ciudad michoacana de
Aquila, portando rifles semiautomáticos
y vistiendo playeras que decían "Por
una Aquila libre", la misma consigna
utilizada por grupos de autodefensa
similares que han brotado desde
febrero en media decena de poblados
de Michoacán para tratar de expulsar a
los Caballeros Templarios.
Régulo Hernández Chávez, secretario del
ayuntamiento de Aquila, dijo que
aproximadamente 40 hombres
armados tomaron la oficina de la
policía antes del amanecer del
miércoles.
"Tomaron la comandancia de la policía,
hoy en la mañana; al parecer nos
recogieron algunas armas largas y
algunas patrullas, no todas, pero una
parte", dijo Hernández. "Estamos
intentando establecer comunicación
con ellos", agregó.
Tales grupos de autodefensa han
aparecido repentinamente en una serie
de poblados a lo largo de la frontera
con el vecino estado de Jalisco, sede de
Nueva Generación.
"Cada día hay más pueblos que están
levantándose", dijo González.
Mientras tanto, Nueva Generación
parece estar lanzando una campaña de
relaciones públicas contra los Caballeros
Templarios.
En un video presentado a fines de mayo,
aproximadamente 50 hombres
enmascarados posaron con rifles
semiautomáticos mientras una voz
masculina decía que se sentían
orgullosos de declararse un cartel,
pero no secuestrarían ni extorsionarían,
y por eso pedían al presidente Peña
Nieto que los deje trabajar tranquilos.
Autoridades de Michoacán han dicho
que no pueden confirmar la fuente del
video.
"Se están comercializando ante el
gobierno federal", comentó Buscaglia,
"diciéndole 'no nos persigan a nosotros.
Nosotros solamente vamos a
comercializar drogas; así que ustedes no
se preocupen y persigan a los otros, que
están haciendo toda esta violencia,
extorsión, asesinatos''', añadió.
En lugar de enfocarse en los jefes del
narcotráfico, la estrategia del gobierno
de Calderón, Peña Nieto ha dicho que
se enfocará en la prevención del delito y
en la reducción de la violencia.
El ex candidato presidencial
Cuauhtémoc Cárdenas , cuyo padre e
hijo fueron gobernadores de
Michoacán, dijo que el actual fracaso
de la policía federal refleja el mismo
problema que bajo Calderón: la falta
de trabajo de inteligencia.
"Platicando con la gente en cualquier
población, pues le dicen aquí sucede
esto, aquí detrás del cerro en tal
comunidad o en tal rancho vive zutano
o mengano, etc. Entonces, si eso se lo
dicen a uno, si el médico, el veterinario,
el agricultor, vecino, etc., (lo dicen),
pues eso lo deberían saber las
autoridades", enfatizó Cárdenas.